Biblioteca Popular José A. Guisasola





Tito Molares era el dentista del barrio; un vecino al que nadie quería. O mejor dicho: al que nadie quería visitar.

Y es que uno llegaba a su consultorio y no solo tenía que abrir la boca como una palangana, sino, además, soportar que le metiera aparatos raros entre los dientes. Sopletes, cucharones, pinzas, taladros. En fin.

Para entonces, la imagen que todos tenían del dentista era la de un ogro. Quizá por eso, cuando alguno en la escuela se portaba mal, en vez de ponerlo en penitencia, lo amenazaban con mandarlo a lo de Tito.

Por supuesto, ninguno quería que se le cayera un diente. Y mucho menos reírse demasiado: a ver si todavía le descubrían una caries.
¡Pobre Molares! Al hombre le dolía muchísimo lo que pensaban de él. Estaba harto de que lo vieran como un monstruo, así que un buen día decidió cambiar. Se tomó unas vacaciones, se puso a estudiar magia, se recibió de mago, practicó a solas sus trucos y, una vez que se sintió seguro, volvió a abrir su consultorio.

Cuando entró el primer paciente, se quedó estupefacto. La boca se le abrió sola de la sorpresa. Y es que, en vez de recibirlo con su habitual delantal blanco, Tito apareció vestido con una capa negra y un pantalón rojo brillante.




Y eso no fue todo: para curarlo, le introdujo una pinza en la boca, dijo unas palabras mágicas y, al instante, además de una muela, le extrajo una perinola.

Desde ese día, cada vez que el doctor Molares mete algún instrumento en la boca de un paciente, lo saca con un regalito (al instrumento, no al paciente). Y ese regalito puede ser un dado, un caramelo, un boleto para entrar gratis al cine o quién sabe qué.




Desde entonces, además, la gente va al dentista mucho más seguido. Y deja que Tito les revise tranquilo los dientes. Todos se aguantan mejor las molestias –y hasta las olvidan–, porque mientras el doctor para curarlos usa el soplete, el taladro o alguna pinza, tanto unos como otros tratan de adivinar qué sorpresa les saldrá de la boca.

Y así están las cosas ahora. Con los vecinos sonrientes y su dentista también. Nunca falta algún desubicado que trate de averiguar cómo Tito hace lo que hace. Pero eso nunca podrá descubrirse porque, como es sabido, los trucos de un mago son siempre secretos.




FIN




El astronauta del barrio y otros oficios
Autor: Silvia Schujer
Ilustrador: Perica
Formato: Rústica, interior color
40 págs.
Edad: +6
Colección: Serie Amarilla
Alfaguara Infantil


Sinopsis
El señor Poquito Pérez se prepara para ir al trabajo como siempre. Pero este será un día distinto y podrá ser quien quiera... Incluso el astronauta del barrio. Un libro que cuenta las aventuras de Antonio Pirulero, el gobernante de Villa Pirulo; Celedonio, el florista de La Floresta; Malena, una artista peluquera, y muchos personajes más, que nos harán reír y pensar. Ocho cuentos sobre los oficios, con el ingenio y la pluma de Silvia Schujer.

Contenido:
Antonio Pirulero
La galera del dentista
Peluquería de campo
El botín del zapatero
El astronauta del barrio
La cocinera encantada
Rabanito Pereyra, el campeón
Flores, el florista de La Floresta


Visto y leído en:
LO QUE LEO SANTILLANA

"Argentina crece leyendo"

Garabatos sin © (2009/2017)

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